Esa magnífica mole de piedra, la Peña Montañesa

Desde Aínsa es la mole dominante. Sus altas paredes anaranjadas y grises, propio de la roca calcaria, cautivan la vista. No digamos cuando coincide un atardecer de aquellos que la luz del sol se alía con mágicas condiciones atmosféricas y la propia pared parece emanar luz naranja. El entorno es el hogar perfecto para rapaces y aves de roquedos. Para el senderista es un terreno de fuertes desniveles, donde las fuentes escasean y hace calor, pero el vacío es cautivador. Para los escaladores es aún más, aventura de la buena: aproximaciones perdedoras, escalada dura, de aventura y autoprotección.

Veranos y veranos he pasado trabajando en Aínsa y, aunque siempre en mente, no había ascendido aún a la cima más alta de la Peña Montañesa. Sí que tuve una oportunidad, que quise aprovechar cuando vino a visitarme Carles S.C., compañero y amigo de mis tiempos universitarios. Escogimos un mal día en septiembre de 2010 sabiendo que iban a llegar lluvias a partir del mediodía. En el último tercio de la ascensión nos alcanzó una densa niebla que nos complicaba la localización de los hitos. Sin embargo conseguimos avanzar hasta las proximidades del collado entre las dos cimas principales. La niebla era tan densa y el terreno tan abrupto, que preferimos detenernos y esperar cómo evolucionaba. Tras un rato de espera, lo lógico fue dar por zanjada la ascensión. Quizá hubiéramos alcanzado cima, pero teniendo la lluvia rondando nuestras cabezas y sabiendo que no podríamos disfrutar de las vistas, la cima dejaba de tener sentido.

Aprovechando un inesperado día de fiesta, al encontrarme sin compañía para ir a escalar o de barrancos (ya no me apetece ir solo a barranquear), y que en el Pirineo anuncian nubes de evolución y posibles tormentas después del mediodía, me decido por quitarme esta pequeña cuenta pendiente.

El camino comienza alrededor de un kilómetro antes del final de la carretera que llega a San Victorián, un lugar emblemático del Sobrarbe, ya que fue un enclave importante en la vida política además de religiosa entre los siglos XI y XVI.

Desde el inicio, el camino no da tregua y no deja de ascender, lo cual también se agradece y no se desaprovecha el tiempo si lo que queremos es hacer cima. Atravesaremos un bosque mediterráneo donde abunda el boj y la carrasca, e iremos ascendiendo a lo largo de una cóncava e interminable ladera que visualizaremos desde el principio.

Inicio ascensión

Inicio ascensión

El camino es claro y difícil de perder, sin embargo, cuando lleguemos a las Goteleras prestaremos atención, nuestro camino gira a la izquierda y dejamos las Goteleras a nuestra espalda enseguida llegamos a un pequeño prado donde vemos un sendero que sigue a lo largo, o, si miramos a nuestra derecha, otro sendero que entra entre unos bojes y alcanza un tramo de roca. Si continuamos recto parece más fácil pero se acaba alcanzando un terreno más perdedor lleno de erizones y sin sendero evidente. Si tomamos el camino a nuestra derecha, éste está mejor trazado, señalizado y es más directo (si descargáis los waypoints de wikiloc, éste punto está guardado como DESVIO TREPADA).

Poco a poco la pendiente se hace menos fuerte, pasamos un pluviómetro y flanqueamos las grandes praderas bajo la Tuca, la segunda cima de la Peña Montañesa. Antes de alcanzar un terreno de lapiaz, comenzamos a ascender siguiendo los hitos y bajo unos árboles aislados, hasta alcanzar un punto en el que cambiaremos de vertiente (waypoint guardado como FLANQUEO) y seguiremos el camino que flanquea una tartera y en el que más nos vale no tropezar, que nos permitirá alcanzar el cuello intermedio de las dos cimas. En medio de la tartera pude más o menos localizar el lugar que alcancé con Carles S.C. tres años atrás, y realicé una foto en su recuerdo (Carles, no nos quedaba más de media hora):

Punto alcanzado en la anterior ocasión

Punto alcanzado en la anterior ocasión

Una vez en el collado opté por tomar el camino más directo hasta alcanzar la cima del Picón d’o Libro, la cima principal.

El track publicado wikiloc.

Rampa de ascensoLas GotelerasCima a la vistaTerreno abruptoDemasiados hitosTerreno abrupto
La Tuca en la retaguardiaCima de la Peña MontañesaDescanso en la cimaErizón en flor
Anuncios

Acerca de manupirineos

Nací y crecí en Barcelona. Actualmente trabajo como guía en actividades de montaña.
Esta entrada fue publicada en senderismo y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s